La compra de una moto de segunda mano

La compra de una moto de segunda mano

Escrito por: David Gómez   @desde_el_sofa    27 julio 2011     Sin comentarios     3 minutos

Llega el verano y a todos nos apetece ir en moto. El calor, el tiempo libre y por qué no, la libertad, hace que nos planteemos la duda de siempre. ¿Moto nueva o usada? Pero a la hora de bucear en el mercado de segunda mano, nos asaltan muchas dudas. Aquí vamos a intentar aclarar algunas.

Lo cierto es que acudir al mercado de motos usadas es cada vez una opción más recurrente, ya que la delicada situación económica que vivimos actualmente, hace que cualquier desembolso sea mirado con lupa.

Normalmente nos tenemos que fijar en ciertos aspectos visuales, empezando por el estado del basculante. Si tiene caballete, es bueno girar la rueda para ver posibles holguras, habituales en motos de campo. También debemos fijarnos en los retrovisores, contrapesos y manetas, ya que son lo más expuesto en las caídas.

Los estribos y los avisadores son nuestros testigos de las inclinadas. Dependiendo de cómo estén raspados, podremos deducir si son por tumbada o por caída. Los neumáticos también nos dan una idea de cómo se ha usado la moto. Si están los flancos muy gastados, la moto ha estado en un circuito.

Hay que fijarse también en que los plásticos y las tapas encajen bien entre sí, sobre todo si miramos un scooter, ya que si ha habido caída, estos se descuadran. El mirar el cuentakilómetros no siempre es una seguridad, ya que tanto si es analógico o digital, se puede manipular. También el estado de la quilla o escapes es indicativo del cuidado que se tiene al bajar los bordillos. Y por último revisar el estado de frenos y llantas así como que la horquilla no pierda aceite.

En el caso de que a la moto le falte poco para pasar la ITV, hay que revisar que todo esté bien o pedir un descuento para hacer las reparaciones necesarias. Recuerda que el pago ha de hacerse de forma simultánea. Y no te olvides de verificar en Tráfico que la moto esté libre de multas y embargos.

Para cambiar el nombre de la moto, necesitamos un contrato de compra-venta donde se reflejen los datos del vehículo y los del comprador y vendedor con la firma de ambos. Uno de estos documentos lo puedes conseguir fácilmente en el estanco. Después tendrás que ir a una oficina de Hacienda a pagar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que es un 4% del valor del vehículo. Después, en Trafico tendrás que hacer la Transferencia y pagar la tasa (unos 50€). Esta solicitud ha de ir firmada por ambas partes. También necesitas el permiso de circulación, el numerito (impuesto de circulación) y la tarjeta de la Inspección Técnica, así como DNI del comprador. Y por supuesto el cambio de nombre. El vendedor tiene que notificar la venta en Tráfico antes de 10 días, y el comprador antes de 30 días que la pongan a su nombre.

Fuente: Motociclismo

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