Si buscas una moto para hacer de todo —ir al curro entre semana, escaparte el domingo y meterle un viaje largo en verano— y no quieres gastar 15.000 euros, tarde o temprano acabas mirando estas dos. La Suzuki V-Strom 800 y la Yamaha Tracer 7 son, en 2026, dos de las opciones más razonables del segmento en España. Pero son motos muy distintas: una nace del mundo trail asfáltico, la otra del naked deportivo reconvertido a rutero. Y eso se nota en cada curva.
Que dos motos compartan motor no es raro. Que una de ellas cueste casi 4.000 € menos que la otra teniendo el mismo bloque, sí lo es. Ese es el punto de partida de esta comparativa: la CFMOTO 800NK y la KTM 790 Duke montan el mismo bicilíndrico paralelo LC8c, salen prácticamente de la misma línea de producción en Hangzhou y, sin embargo, se venden como si fueran productos de dos mundos distintos. Vamos a ver por qué, y si tiene sentido pagar la diferencia.
La palabra "cruiser" te lleva casi por inercia a pensar en un V-twin americano, cromados y un ralentí que hace vibrar los espejos. La Honda CMX1100 Rebel DCT no juega a eso. Es una cruiser hecha en Kumamoto que asume su origen japonés y lo convierte en argumento: fiabilidad contrastada, tecnología heredada de la Africa Twin y, sobre todo, un cambio automático de doble embrague que en este segmento no tiene rival directo.